Enero extremo es una selección de fotografias que presento a continuación. Es cierto que las fotografias son algunas bonitas y otras no tanto, pero qué tienen que ver con el titulo enero extremo si son olas de lo mas pequeñas. El prejuicio cambia si tenemos en cuenta la cantidad de tapiocas que le daban al mar un aspecto gelatinoso y los rayos que caian mientras sacabamos las fotos. 






















Ni siquiera el poderoso veneno de las tapiocas pudo detener nuestras ganas de entrar al mar... el precio a pagar por todos los presentes fue un arduo dolor y picazon en los parpados, entre otras afecciones.




















Desde entonces, los lugareños relatan que por las noches se pueden observar cosas raras en el paraje. Se habla de fantasmas; de sombríos guerreros "ninjas" que saltan en la oscuridad; y de grupos espectrales de niños que atacan a los visitantes, sin causa aparente alguna.

